A un lado de las Ramblas, un museo de estatúas humanas, donde los turistas deambulan entre tiendas Armani, Christian Dior, un Mcdonald y un Burguer King esta un lugar mágico maravilloso mejor que Macondo. Los peatones se adueñan de las callejuelas y los skaters son lo más parecido a un automovilista. Los grafitieros ven en cada portón metálico un lienzo y nadie les dice nada. Los esténcils de Banksy pirateados gracias a Internet están en cada esquina entre el tirador de jachis marroquí y la prosti eslava. En ese lugar, hay una plaza y tres edificios modernos que desentonan un poco entre la arquitectura desgastada por los años y el ritmo de vida de sus habitantes. Uno de esos edificios es la facultad de filosofía, literatura e historia de la Universidad de Barcelona, los otros son el MACB (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) y el CCCB (Centro Cultural Contemporáneo de Barcelona) y la plaza… esa es de los skaters. Dentro del CCCB se lleva a cabo un festival de la literatura, pero no crean que de la literatura leída en los aburridos monasterios del nuevo mundo; aquí le rinden tributo a la literatura más viva, la que no esta empolvándose junto con las

neuronas de algunos humanos caballos que ven sólo al libro y no a su entorno. La literatura de la cual hablan en este festival, que por cierto se llama Kosmopolis 08, es la de los hipertextos la que crea puentes comunicativos con otras literaturas así como con otros modos de comunicación o redes de información. Aquí la literatura solo se puede leer en una biblioteca borgeana donde cada texto, visual, informático o literario te lleva a otro y a otro.
Llego a ese festival temprano al último día, Coetzee va hacer una lectura del Diario de un mal año. No había podido ir los días anteriores por estar ocupado con otro simposio en la UB, pero era imposible que me perdiera la oportunidad de ver al premio nobel sudafricano nacionalizado australiano. Espero mientras veo las exposiciones sobre la hipertextualidad y cuando llego al salón principal me percato que la lectura de Coetzee será otra exhibición de eso que exponían. Coetzee nunca llego o más bien, llego lo que tenía que llegar de él para cumplir la función comunicativa de emisor activo publico pasivo… llego su imagen y su voz satelital. No pude pedirle un autógrafo como gurupié intelectual que quería ser… miento, me caen gordas esas personas, por eso no pude entrar a la maestría en letras de la UNISON.
Para esperar la mesa redonda de editores independientes fui a ver la exposición sobre JG Ballard. Escritor británico cuyo nombre solo había escuchado. La museografía de la exposición invitaba a conocer las preocupación del escritor, desde las que comenzaron en sus primera visitas a Oriente, donde vio el futuro apocalíptico de la ciencia ficción; hasta su mundo metafórico basado en la mirada pornográfica del científico que lo ayudo a hacer una autopsia del siguiente milenio reconociendo la nueva naturaleza humana. Como dijo un amigo Italiano al salir de la exposición: “Empezare a leer a este Ballard nada más porque antes de haber sido escritor fue ingeniero, conductor de ambulancias y mesero.”
En la mesa redonda de los editores independientes me acorde del Victor Hugo, de su constante lucha por mantener vivo a ese hijo que a veces odia y otras adora hasta la locura de solo poder hablar de Altanoche cuando anda pedo en el Pluma o en algún otro inframundo de la zona. En la mesa estuvieron editores independientes de Inglaterra, Catalunya y México. Los ingleses a pesar de ser independientes tenían todo resuelto, sobrevivían con buenas ganancias de su oficio. La preocupación del catalán era el lenguaje, la competencia con las editoriales en castellano que sacaban los libros antes que las versiones en catalán. Pero una nueva ley ahora lo protege y las editoriales no pueden sacar libros en castellano antes que en catalán en Catalunya, entonces tiene todo resuelto. Sin embargo, el mexicano, director de Editores sin nombre… ese si tuvo problema para explicar cómo mantiene su editorial. Primero es bueno cambiar la idea católica de que el dinero es malo, segundo hay que ver una editorial independiente como una empresa en la cual se debe promover la lectura, combatir ese impulso de los gobiernos por exterminar a los lectores, por último se debe ser realmente independiente y no a medias tintas, persiguiendo “apoyos” del gobierno (si supiera que algunos de esos apoyos terminan siendo inalados…).
Salgo de la conferencia y entre los estantes esta uno donde se mandaba apoyos con firmas a los escritorios que son perseguidos por sus gobiernos. La sorpresa fue que como buenos mediocres, los mexicanos ni en esto logramos ser el primer lugar. Los chinos que en todo quieren la medalla de oro son los que más persiguen a sus escritores, los turcos por acto de fe y gracia de Ala, se adjudicaron la de plata, mientras que los mexicanos a base de esfuerzo y lucha, de gritar si se puede, somos el tercer país que más persigue a sus escritores, 41 en total. Lo impresionante es que lo que nos aleja del cuarto son más de 20. De china se entiende por el régimen, de Turquía la religión y de México que, ¿el narco? Colombia lo tiene pero no llegan ni a 10. ¿El gobierno? Presumimos ser una república democrática donde se “alterna” el poder. (Bueno Obama ya nos mostro como se da una alternancia de poder, de discurso e ideas de gobierno, pero esto es tema de otro artículo.) En fin, cuando llene mis postales de apoyo pensé: “No pueden contar 41 escritores y un estudiante que piensa ser escritor en el exilio.” ¿Tal vez el problema de esta persecución de escritores se debe más a como el pueblo mexicano no soporta a sus escritores, porque no soporta ver su imagen descrita y prefiere homenajear a poetas que escriben versos de postales del Hallmark como las que están en el callejón Velasco y censurar a poetas homosexuales y sidosos?
Casi por ultimo apareció Todorov reflexionando sobre las guerras metafóricas que puso de moda los Estados Unidos tras ese ataque semiótico y físico a su pueblo el 11 de septiembre. Atacar físicamente a un enemigo metafórico trae como consecuencia una paranoia en el inconsciente colectivo que verá en cualquiera un enemigo potencial metafóricamente hablando. Pero como México siempre quiere estar a la “moda intelectual” del vecino del norte se invento su guerra contra el narcotráfico, con todo y terroristas. Provocando que solo en México el triunfo de Obama y la crisis internacional fuera opacada por el avionazo donde murió una de las manos más ratas del gobierno de Calderón. (Qué bueno que estoy de este lado del Atlántico, así me ahorro la persecución antes de volverme en el escritor perseguido numero 42.)
A lo último los skaters de afuera invadieron el salón de eventos del CCCB y lo convirtieron en una batalla de slam, los versos urbanos fueron considerados igual que los escritos y el juglar se renovó con los temas de ahora. La literatura en el viejo continente está más viva que en el “nuevo” y la alta cultura escucha al morro que hace graffitis y dice versos sin conocer los romances.