Porque solo con terrorismo intelectual podremos cambiar nuestro país

Wednesday, February 04, 2009

Si te gusta el cine de Kieslowsky una checa te esperara

I
Sólo ante la magnificencia de esa ciudad donde desde niños soñó vivir, preocupado con insolencia de los problemas económicos. A lo lejos del paisaje que ve, está el mediterráneo y sus eternas olas de donde han ido y llegado muchas almas a Barcelona. De una vereda en la montaña aparece una joven rubia de ojos claros, verdes, verdes; verdes verdaderos, no verdes grises o verdes aceituna; verdes, verdes; verdes como los de los versos de Lorca. Viene acompañada por un perro negro enorme de la familia de los Gran Danés. “No hace nada” “¿Qué raza es?” “Es boureggs alman.” “Está muy bonito. ¿Eres de Alemania?” “No de la República Checa” “México.” “Bonito el paisaje verdad” “Si, vivo aquí abajo.” “Yo también vivo aquí abajo” “Desde mi piso también se ve pero prefiero venir aquí” “Si, para relajarte” “Algo así. ¿Vienes a estudiar?” “Si” “De ERASMUS” “Si, tu también” “Ojala, en México no tenemos eso. Vengo casi con mis propios ahorros. Estuve dando clases en México y con los ahorros, un crédito y ayuda de mi familia estoy acá en una maestría y un doctorado.” Ella se forja un porro. Lo enciende. “Aquí la arquitectura es muy difícil, son muy exigentes” “Tengo amigos que se han venido a estudiar postgrados de arquitectura aquí.” “Las escuelas de arquitectura de aquí son muy buenas. Además es la ciudad de Gaudí. Oye tu perro ya se fue al monte.” “Se fue a comer la verdura.” “El pasto.” “Si.” “¿Cómo se llama?” “Teodare” “¿Es checo el nombre” “No, creo que es latino. Teo quiere decir dios y dare dar.” “En México tengo un rottwayler.” “Creo que todos los perros son buenos.” “Yo también, mi perro por ejemplo, por su raza puede parecer muy peligroso pero todo lo contrario… es muy manso y tranquilo… pero desde pequeño le enseñe a convivir con la gente.” Él acaricia a Teodare y ella se termina el porro. “Ya es obscuro, nos vemos otro día” Ella se levanta y se regresa por el camino de donde salió. “Vale. ¿Cómo te llamas?” “Tere. ¿Y tú?” Él piensa en el significado del nombre de ella “Hermes.” “El nombre del gran arquitecto.” “Eso dicen.” Ella sonríe y llama a Teodare. Él se queda un rato viendo con otros ojos a la ciudad donde siempre soñó vivir.

No comments:

Followers